anemia en el embarazo

Quien soy
Marie-Ange Demory
@marie-angedemory
Autor y referencias

anemia en el embarazo

Ahora es bien sabido que una mujer embarazada debe mantener bajo control su estado de salud para salvaguardar la salud del bebé y asegurar un adecuado desarrollo y crecimiento. Anemia, es decir, una deficiencia en la cantidad de hierro en el cuerpo, es muy frecuente en el embarazo, tanto que en el mundo científico sigue abierta la cuestión de la necesidad de administrar sistemáticamente una terapia suplementaria con hierro durante el embarazo a través de suplementos.
Algunos estudios han demostrado, en algunas poblaciones, porcentajes hasta el 80% de gestantes anémicas. Durante los nueve meses de gestación la mujer necesita una mayor cantidad de hierro que, si es deficiente, también puede causar riesgos para el feto.

La prueba que permite diagnosticar la falta de hierro es la de sideremia. El diagnóstico se realiza en base a valores de hemoglobina por debajo de 10 mg/dl pero es sobre todo el ferritina para proporcionar un parámetro que nos permita definir mejor la situación porque indica la valencia de los depósitos de hierro en el cuerpo.

La anemia se desencadena en el momento en que las células del cuerpo comienzan a sonrojarse. falta de oxígeno. En este caso, las defensas del organismo se debilitan, lo que lo vuelve más vulnerable a las enfermedades y muestra falta de energía. El estado anémico suele ser consecuencia de una ingesta dietética inadecuada, especialmente en madres muy jóvenes, de un embarazo anterior o de una pérdida normal de hierro con la sangre menstrual cercana a la cantidad normalmente consumida en la dieta en un mes.

Esto evita claramente que se acumulen depósitos de hierro en el cuerpo. Los estudios han asociado la anemia en las nuevas madres con la depresión posparto, así como con una disminución en la memoria de las mujeres embarazadas. Pero, como ya se mencionó, la deficiencia de hierro también puede ser un peligro grave para el niño. De hecho, si las reservas son bajas, la demanda adicional de hierro debido al rápido crecimiento del bebé, durante los últimos meses de gestación, puede conducir a un estado carencial. potencialmente capaz de retardar el crecimiento del cerebro del feto.

No solo. Según un estudio en particular presentado recientemente en una conferencia en los Estados Unidos, la deficiencia de hierro podría romper el vínculo afectivo con el recién nacido con el resultado de que el niño, al crecer, se mostraría más frío y más desapegado hacia la madre. Para hacer frente al cansancio y liberarse de la sensación de agotamiento inducida por la anemia, pero sobre todo para reintegrar al organismo las cantidades de hierro necesarias para afrontar el embarazo, es necesario seguir algunas precauciones importantes consultando a su médico.
Es muy importante por ejemplo tomar alimentos ricos en hierro, como hígado de ternera, huevos, verduras de hoja verde, frutos secos, fresas y cerezas.
Las espinacas deben evitarse que a pesar de ser un tipo de verdura de hoja verde, contienen ácido oxálico, sustancia que dificulta la absorción de hierro por parte del organismo, pero también lácteos y bebidas carbonatadas. Por otro lado, una sustancia que favorece el proceso de absorción del hierro es vitamina C por eso es bueno tomarlo en abundancia.
Otro alimento rico en minerales y totalmente seguro para el feto es la ortiga que se puede tomar en forma de infusión o tisana en cualquier momento del día. Si la anemia no se resuelve, o al menos se reduce, tomando estos alimentos de forma regular, habrá que recurrir a suplementos y en los casos más graves el ginecólogo prescribirá fármacos específicos.
Hay que decir que según una reciente investigación desarrollada por estudiosos japoneses, en las mujeres que padecen anemia habría una menor incidencia de diabetes gestacional, complicación que puede ser muy peligrosa tanto para la madre como para el bebé. Otra forma de anemia que no debe subestimarse es la de la deficiencia de ácido fólico. De hecho, durante el embarazo se produce un aumento de la necesidad de ácido fólico. Por esta razón, puede surgir una deficiencia durante los nueve meses que es muy peligrosa para la salud del feto porque puede causar problemas en el desarrollo del cerebro y la médula espinal. Entre otras cosas, la deficiencia de ácido fólico aumenta el riesgo de espina bífida. Para evitar este riesgo, muchos ginecólogos prescriben suplementos de ácido fólico a las madres desde antes de la concepción y durante todo el embarazo.

 
Beatriz Spinelli





Audio vídeo anemia en el embarazo
Añade un comentario de anemia en el embarazo
¡Comentario enviado con éxito! Lo revisaremos en las próximas horas.