Bebés durmiendo, las reglas para un "sueño perfecto"

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Catherine Le Nevez
@catherinelenevez
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Contenido

  • 1 Recién nacidos durmiendo: posiciones para dormir
  • 2 Bebés durmiendo: dónde dormir 
  • 3 Bebés durmiendo: almohada ¿sí o no?
  • 4 Kit de cuna y bebés durmientes
  • 5 El sueño de los bebés y la temperatura ambiente
  • 6 Bebés durmiendo: encuentra la rutina adecuada

Nanna y bebés: tema muy candente. A menudo, ya en el embarazo, se inicia una especie de “terrorismo psicológico” hacia las futuras mamás: “¡Duerme ya porque cuando nazca será imposible!”, “¡Se me olvidó lo que significa dormir 5 horas seguidas!”, “ ¡Mi hijo hace al menos 7 despertares por noche!”. Quiero decir, cosas de películas de terror. Pero, ¿realmente el sueño de los bebés siempre es tan complicado? 



Obviamente la respuesta es no. Hay niños que duermen 7-8 horas seguidas inmediatamente y otros que, tras un comienzo algo “tormentoso”, pronto se calman. Como en la mayoría de las cosas, todo es muy subjetivo y depende de un niño a otro. Es cierto que muchas veces tenemos que armarnos de santa paciencia pero, tarde o temprano, volveremos a dormir tranquilos. 

Así que veamos las “reglas de oro” para un sueño de los recién nacidos (y por tanto de los padres) que sea tranquilo, pero también seguro.

Recién nacidos durmiendo: posiciones para dormir

El título es deliberadamente incorrecto. Para la seguridad de nuestros pequeños, ya no existen posiciones para dormir, sino una sola: la supina. Todos los especialistas recomiendan que los bebés permanezcan boca abajo porque repetidos estudios científicos han demostrado que es la única que puede hacernos sentir seguros. 

Se podría pensar que, en caso de regurgitación, la posición supina puede favorecer la asfixia del recién nacido. La investigación sobre la fisiología humana, por otro lado, dice exactamente lo contrario. No hay mayor riesgo de que el bebé se atragante debido al aumento de la leche. La posición lateral tampoco se considera segura. 



"¡Oh, bueno, pero todos crecimos durmiendo boca abajo!". Muy cierto. Pero la gente moría mucho más de muerte súbita porque no sabían muchas cosas. Sin embargo, la tentación podría ser fuerte. Si nota que incluso los más pequeños a los que les cuesta dormir si están boca abajo "roncan", lo cual es una belleza. Probablemente el contacto de la barriga con el colchón les haga sentir protegidos, un poco como cuando duermen sobre el pecho de su madre después de comer. Pero mejor evitar.

Bebés durmiendo: dónde dormir 

¡Buen dilema! Hay varias formas: letón con mamá y papá (la más cómoda), una cuna junto a mamá y papá (la más querida), una habitación privada lejos de mamá y papá (la menos popular). Como en todas las cosas, esta también es una elección extremadamente personal que depende de muchos factores. 

El colecho, que es el hábito de compartir la cama con los niños, tiene varias ventajas, en primer lugar el hecho de no tener que levantarse para amamantar, además de favorecer el contacto físico con el recién nacido. Sin embargo, todavía hay algunos especialistas que desaconsejan esta práctica por motivos de seguridad. Esto es especialmente cierto en el caso de padres obesos o que consumen drogas. 

La solución de la cuna en la misma habitación que los padres, quizás eligiendo una cuna para colecho, es un buen compromiso. Mamá y papá mantienen su intimidad (también entendida como cercanía física), pero el bebé está justo al lado de ellos y están listos para satisfacer sus necesidades al primer "uè". 

Sin embargo, también hay quienes prefieren mantener a los niños en su habitación de forma inmediata o casi inmediata. No hay muchas parejas que lo hagan, pero las hay. Como se mencionó, es sólo una cuestión de elegir lo que prefiera. 


Bebés durmiendo: almohada ¿sí o no?

La respuesta es no. Los bebés no necesitan mantener la cabeza erguida. Al contrario, puede ser perjudicial. Además, la almohada no ofrece ninguna protección adicional contra la muerte súbita. Si el bebé sufre de regurgitación o reflujo, puede ser útil tratar de mantenerlo aliviado. Pero no necesitas una almohada para hacer esto. Más bien se debe inclinar un poco el colchón, colocando algo debajo.


Así como la almohada es inútil y dañina, tampoco se deben usar los protectores. Esto se debe a que la cama de un recién nacido debe estar totalmente libre de cualquier cosa que de alguna manera pueda caer sobre su rostro, impidiéndole respirar. Entonces, ¿qué hacer para que los pies no acaben entre los barrotes de la cama? Si realmente no puedes prescindir de él, elige un modelo más bien plano, que sea lo menos voluminoso posible. AQUÍ puedes encontrar un ejemplo.

Incluso si los amas, no hay juguetes de peluche en la cama. Ocupan espacio, podrían tapar la cara y además tienden a acumularse muy pobres. Limítate al dou dou, un excelente amigo a la hora de dormir.

Kit bebes durmientes y cuna

En este punto te estarás preguntando qué hacer con las sábanas y las mantas, ya que dijimos que la cama no debe estar llena de objetos. Es una buena norma no pasarse y sobre todo intentar meter la ropa de forma que no sea fácil moverla. Por lo tanto, debe quedar bien encajado debajo del colchón. Hablando de colchón, no es un objeto para ahorrar. Cómpralo de buena calidad, recordando que el bebé debe dormir sobre una superficie dura.


Recuerda nunca hacer tu cama demasiado pesada, incluso en invierno. Si el bebé se siente caliente, la calidad de su sueño se resiente. Se despertará con más frecuencia, se moverá mucho, probablemente moviendo las sábanas. ¡Con el resultado de que estarás despierto para comprobarlo! Una solución puede ser el saco de dormir, una especie de suave pelele acolchado en el que guardar al bebé sin tener que taparlo más.

Los bebés duermen y la temperatura ambiente

La habitación donde duerme el bebé debe tener una temperatura de unos 20 grados. Ni demasiado caliente ni demasiado frío. Además, el niño debe mantenerse alejado de fuentes de calor, como radiadores o estufas. Elige pijamas que no sean excesivamente pesados ​​y que sean siempre de algodón, como máximo de chenilla. La lana o la franela es excesiva.


Si el niño tiene fiebre, no se debe tapar demasiado. Por el contrario, debe permanecer al descubierto tanto como sea posible. Sobre todo si es muy alto, mantenlo parejo solo con body y pañal. La tentación es hacer lo contrario, pero es potencialmente peligroso.

Bebés durmiendo: encuentra la rutina adecuada

Ayudar a los bebés a dormir no es una tarea imposible. Eso sí, para algunos niños es mucho más fácil y parecen “programados” para dormirse siempre a la misma hora y dormir tranquilos hasta la mañana. Para otros, sin embargo, este momento idílico parece muy lejano, pero poco a poco llegará. 

Definir una rutina es un primer paso hacia un sueño tranquilo. Al ser niños tan pequeños no queda más que organizar la comida del bebé, el baño y el sueño. Para muchos recién nacidos, el baño es una oportunidad de gran relajación: el agua caliente y los mimos con la madre los preparan para la cama de forma natural. Pero no para todos: otros pequeños se ponen muy nerviosos y el baño se convierte en un boomerang de lágrimas y estrés que hacen de todo menos conciliar dulces sueños. En este caso, es mejor elegir otro momento del día.

Procura que la velada esté siempre marcada por los mismos movimientos y, en la medida de lo posible, por los mismos tiempos. No es imposible: pronto te darás cuenta de que los recién nacidos son muy metódicos y rutinarios. Y el sueño también será más tranquilo.

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