Bebés y niños en verano, cómo comportarse.

Quien soy
Catherine Le Nevez
@catherinelenevez
Autor y referencias

Después de haber pensado de la A a la Z sobre el verano en el embarazo, ahora es el turno de nuestros peques. Especialmente si aún son muy jóvenes, la estación cálida podría alterarlos un poco. Y tal vez, si es el primer hijo, no estamos del todo preparados para soportar el calor, el mar, el sueño que se hace más difícil. Por eso te damos una especie de "manual de supervivencia" para disfrutar al máximo del verano en compañía de nuestros cachorros. 


A-API. Caen en la categoría de "encuentros dolorosos de verano", junto con medusas, erizos de mar, ortigas. Lo primero que se debe hacer es retirar el aguijón incrustado en la piel lo antes posible para evitar que el veneno circule. Luego se debe aplicar algo frío en la zona y luego una crema antiinflamatoria. Además del dolor intenso, el peligro real son las reacciones alérgicas. Los predispuestos también pueden sufrir un shock anafiláctico. Si ya eres consciente del problema, siempre debes tener contigo un antihistamínico y, en casos graves, una jeringa de adrenalina lista. 


B - BAÑO. Evidentemente no nos referimos al baño para hacerse en casa, sino al que está junto al mar. Sí, porque todas las madres quieren saber cuándo pueden empezar a hacerlo sus hijos. No hay que tener prisa: hay tiempo para que se conviertan en hábiles Michael Phelps o Federica Pellegrini. Antes de los 6 meses no se recomienda nadar en el mar. En primer lugar hay que recordar que, hasta esta edad, los bebés no deben exponerse al sol. Por lo tanto, deben ir a la playa muy temprano en la mañana o al final de la tarde. Para un recién nacido, el agua del mar puede estar realmente demasiado fría. Por lo tanto, es recomendable ir paso a paso. Comienza por mojarle los pies y observa su reacción. Luego, siéntense juntos en la orilla del agua y observen las olas ir y venir. También puedes llenar una pequeña piscina de goma y dejar que se caliente al sol, luego jugar con el agua. Observe siempre el comportamiento de su cachorro y ajústelo en consecuencia: él podrá hacerle entender cuándo ha llegado el momento de bucear. Para niños mayores, sugerimos leer: Niños en el mar, las buenas reglas para nadar después de las comidas



C - CINETOSIS. Este término se refiere a la incomodidad causada por el movimiento. El mareo, el mareo, el mareo, el mareo, muy comunes entre los niños, forman parte, por tanto, de ella. Pero, ¿cómo saber si un bebé está enfermo en el coche, si no nos lo puede decir? No es cierto que no nos lo comunique: lo hace con llanto, que es el primer síntoma de un posible malestar en el coche. A medida que los niños crecen se presentan diversos síntomas: palidez, sudoración, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, mareos son algunos de estos. No todos están allí, pero incluso unos pocos. Así que aquí van algunos consejos para afrontar un viaje con tranquilidad. Remitimos la elección de cualquier tipo de producto farmacológico al pediatra. Evite las comidas líquidas antes de subirse al automóvil (o avión, tren, barco): mejor prefiera algo seco, como pan, galletas saladas, bizcochos, pasta condimentada de forma sencilla. No al ayuno (podría hacer que el bebé se sienta aún peor) y al consumo de bebidas. Los niños deben permanecer lo más quietos posible, sin distraerse con su teléfono inteligente, por ejemplo. Más bien, cante, repita canciones infantiles, charle. Mantenga el auto fresco con las ventanas abiertas o el aire acondicionado. Tome algunas paradas de vez en cuando. Prueba las pulseras antináuseas: ejercen presión sobre la muñeca, lo que reduce los síntomas del mareo por movimiento. 

D - DIENTES. Para muchos niños, la erupción de los dientes es un verdadero tormento: dolor, intolerancia, nerviosismo, falta de apetito, malestar general. A veces en verano estas molestias se acentúan por el calor, lo que complica todo. Generalmente, los 2 incisivos medianos inferiores son los primeros en aparecer. Los demás llegan cada dos meses más o menos, pero esa no es una regla absoluta. Le siguen los 2 incisivos medianos superiores, luego los 4 incisivos laterales, los primeros molares inferiores, los caninos, seguidos de los demás molares. Entonces, ¿cómo podemos ayudar a los más pequeños a soportar el aburrimiento de los dientes que salen? Utiliza los artículos clásicos para refrigerar en el frigorífico. El frío es un anestésico natural, por lo que la mejoría estará asegurada. Además, la parte rugosa ejerce un eficaz masaje. De acuerdo con el mismo principio, puede limpiar las encías con un pañuelo de lino o algodón humedecido con agua fresca. No le dé comida demasiado caliente para el almuerzo o la cena. Lo mismo ocurre con los biberones también. Siempre deja enfriar la papilla porque el calor aumenta la sensación de dolor. Si estás amamantando, ofrécele el pecho con frecuencia al cachorro: además de alimentarlo, es un gran consuelo para él. Por consejo de tu pediatra, elige pomadas a base de productos naturales con propiedades calmantes, como la manzanilla, el tomillo, la caléndula o la malva. Pídele sugerencias sobre los analgésicos que puedes usar.



E - ERITEMA. Como decíamos al hablar de nadar en el mar, la piel de los bebés (y más en general de los niños) es extremadamente delicada y hay que protegerla con mucho cuidado del sol. Es una buena norma utilizar cremas solares con un factor de protección muy alto (50+) y, en el caso de niños mayores, repetir la aplicación a menudo, sobre todo después del baño. A veces, sin embargo, todo esto no es suficiente y puede aparecer una molesta quemadura solar. Es una erupción con enrojecimiento y pequeños puntos que pican mucho. En los casos más sencillos el problema se soluciona sin ningún tipo de intervención, evitando la exposición al sol. Si por el contrario el eritema es más grave o muy extenso, se deben utilizar pomadas o comprimidos específicos, por ejemplo a base de corticoides. 

F - DROGAS. A menos que vaya a algún lugar fuera del camino, no debería haber muchos medicamentos para tomar durante las vacaciones. Un antipirético, posiblemente en envases que no sufran mucho por el calor o el frío excesivos: hoy en día existen formulaciones en polvo o gránulos bucales, se disuelven en la boca, y son fáciles de transportar y administrar. Para bebés menores de tres meses, en caso de fiebre, siempre se debe consultar a un médico. Entonces trae un antidiarreico: tanto los clásicos fermentos lácticos como un astringente intestinal, que sirve para reducir las secreciones y por tanto evitar la deshidratación; un antibiótico de amplio espectro, para ser administrado sólo si es necesario y después de haber consultado, quizás por teléfono, a su pediatra; un paquete de cortisona, tanto por vía oral como en pomada, especialmente si hay una persona asmática o alérgica, pero también para usar en caso de reacciones alérgicas después de picaduras de insectos o alergias alimentarias; gotas otológicas en caso de dolor de oídos, con la precaución de no utilizarlas si sale sangre del oído. No olvides las pomadas para la protección de los rayos UVA y algunos productos desinfectantes para pequeñas heridas. Se deben tomar otros medicamentos específicos si el niño padece enfermedades crónicas.



G - HELADO. Que levante la mano si no quiere un buen helado durante los calurosos días de verano. Nada mejor para refrescarse y satisfacer ese deseo irresistible por lo dulce. Pero, ¿cómo tratar con los más pequeños? ¿Cuándo empezar a dárselo? ¿Y cuál elegir entre envasado y artesanal? En general, el mejor momento para dejar que los pequeños prueben el helado es alrededor de los 12 meses de edad, prestando atención a la higiene y los ingredientes utilizados durante la elaboración. Cuidado con las calorías también. Por ejemplo, si elegimos un helado con nata, la ración individual tendrá más de 300 calorías. La leche en cambio tendrá más o menos 200, la fruta unos 100. La oblea de cucuruchos y bizcochos aumenta el aporte calórico. El helado es un alimento que contiene elementos nutritivos y proteicos que pueden interferir en el equilibrio de las necesidades nutricionales del bebé. Por un lado, el helado industrial (es decir, el helado envasado) es un producto seguro porque para su realización se siguen unos estándares de higiene y calidad muy estrictos. En cambio, los helados artesanales (también seguros para el resto) con fruta, sin leche, sin colorantes, son los preferidos por la frescura de los ingredientes utilizados. La elección de qué y cuánto helado dar debe ser hecha por los padres, teniendo en cuenta la constitución del niño, peso, hábitos, si tiende a engordar, etc. En cualquier caso, el helado puede convertirse en el sustituto perfecto del clásico “snack” de media mañana o media tarde a base de yogur o leche. En cualquier caso, aunque se los comieran, se debe ofrecer no más de tres veces por semana a los más pequeños.

H-HOTEL. Es la misma opción que también habíamos elegido al hablar del embarazo en verano. Sí, porque cuando viajas con un niño pequeño, la elección del lugar para pasar tus vacaciones no debe hacerse a la ligera. Si el bebé tiene pocos meses, cualquier solución está bien, tanto en el caso de la lactancia como en el de la fórmula. Si el destete ya ha comenzado, la cosa cambia un poco. Un apartamento junto al mar o en la montaña hace la vida un poco más cómoda si hay que preparar papillas y meriendas para bebés, pero también es cierto que solo hay que informarse bien con los hoteles para encontrar una solución. En general, todos son muy útiles cuando se trata de un recién nacido. Sin embargo, para evitar sorpresas, es mejor preguntar con anticipación si existe la posibilidad de preparar los platos para su hijo. El hotel con entretenimiento es muy conveniente si tiene niños mayores que luego pueden jugar, divertirse y socializar con sus compañeros mientras mamá y papá se relajan. En el país (y también en el extranjero) existen los llamados "hoteles familiares" que están diseñados específicamente para alojar a familias con niños. Busca el ideal para tus necesidades. 

I - AISLAMIENTO. La insolación (o golpe de calor) ocurre cuando hace mucho calor, la humedad es alta y la temperatura corporal sube repentinamente. Los niños suelen verse afectados y los síntomas varían, incluso en intensidad. Entre ellos se encuentran náuseas, dolor de cabeza, aumento de temperatura, calambres, desmayos. En casos severos puede haber alteraciones de la conciencia y, si hay exposición directa al sol, incluso quemaduras de primer y segundo grado. El hospital pediátrico Bambino Gesù ha creado un manual para prevenir las quemaduras solares. 1- Evitar las horas de más calor para salir a realizar actividad física o deportiva. 2- Exponer al bebé al sol de forma paulatina, nunca de los 11 a los 17 años. 3- Evitar la exposición directa al sol en lactantes menores de 6-8 meses. 4- Utilizar cremas solares de alta protección para evitar daños irreversibles en la piel. 5- Mojar la cabeza del bebé y frecuentemente refrescar el cuerpo con un baño o ducha. 6- Llevar ropa ligera de fibras naturales para favorecer una mayor transpiración. 7- Prefiere colores claros para repeler los rayos del sol. 8- Aumentar la ventilación en los lugares donde se hospeda el pequeño, cuidando de mantener una temperatura ambiente de 23-24°. 9- Reducir el aporte calórico en particular el que aportan los alimentos grasos: es preferible tomar hidratos de carbono simples que sean de más rápida digestión. 10- Aumentar la ingesta de agua para reponer los líquidos perdidos por la sudoración. Dar preferencia a una dieta rica en frutas y verduras.

L - LEER. Nunca es demasiado pronto para empezar a leer algo a nuestros hijos y el verano es un momento perfecto. Hay quienes argumentan que debe hacerse mientras están dentro de la barriga, porque así aprenden rápidamente a reconocer la dulce voz de su madre. Incluso si te parecen muy pequeños, por ejemplo alrededor de 8-9 meses, debes saber que en cambio es una maravillosa oportunidad de crecimiento y conocimiento. Solo necesita saber cómo elegir el libro adecuado para la edad adecuada. Los que tienen animales, por ejemplo, siempre son capaces de catalizar la atención, sobre todo si van asociados a versos o en todo caso a ruidos producidos por el propio libro. Las pequeñas historias se pueden elegir a medida que el niño crece, sin descuidar nunca los dibujos: son la parte más atractiva para él. A los 3-4 años se puede empezar a experimentar con textos que dejen una enseñanza a los niños, aunque se expresen de forma sencilla. Ejemplos son los libros que ayudan a abandonar el chupete o que explican la llegada de un hermanito. Cuanto más avanza, más variada e interesante se vuelve la elección. Solo queda dedicarle un tiempo a este hábito: afecta el crecimiento y el futuro de nuestros hijos. 

M - MEDUSA. Aquí hay otra trampa de las vacaciones en la playa. Donde está limpio y no particularmente frío, es posible encontrar medusas. Algunas son bastante bonitas a la vista, pero el contacto no es nada agradable. La parte punzante de la medusa son los tentáculos, mientras que la cúpula es completamente inofensiva. El problema es que estos suelen ser largos y evitarlos es difícil. ¿Qué hacer? En primer lugar, debes comprobar que no quedan residuos de la medusa en la piel. Si los hay, se deben eliminar enjuagando la parte con agua de mar para diluir las toxinas. El producto ideal para pasar sobre la parte afectada es un gel astringente con cloruro de aluminio: frena el picor y la propagación de toxinas. Una buena alternativa es aplicar una solución a base de agua y bicarbonato. Y luego utiliza un gel de aloe vera y una crema de caléndula, excelentes remedios naturales con acciones cicatrizantes, antibacterianas y antiinflamatorias. La parte afectada debe cubrirse con una gasa estéril tanto para evitar que entre arena en la zona dolorida como para evitar la exposición a la luz solar. En casos severos, lo mejor es acudir a la sala de emergencias más cercana.

N - NANA. Durante las vacaciones, el sueño de los recién nacidos puede verse severamente puesto a prueba por varios factores: el calor, el traslado a los lugares de vacaciones, el cambio de hábitos, la presencia de muchos estímulos nuevos. Y los padres a menudo se confunden preguntándose qué pasa. Todo es perfectamente normal. Salvo que a veces no recordemos que los pequeños son muy sensibles a cualquier tipo de variación en su rutina: se necesita muy poco para “colocarlos” un poco. Entonces, antes que nada, debes armarte de mucha paciencia. Si lo piensa detenidamente, incluso los adultos necesitamos unos días de "instalación" en las vacaciones antes de relajarnos bien. Entonces, ¿cómo manejar los despertares nocturnos y la dificultad para conciliar el sueño? La solución es tratar de organizarte para que todo sea lo más regular posible. Mantener siestas diarias, no despertar al pequeño para comer, dejar que se autogestione. Algunos niños son más adaptables que otros. Por ejemplo, algunos se benefician de los paseos nocturnos de mamá y papá, mientras que otros están menos acostumbrados y se ponen nerviosos y lloran. En este caso, debes ser tú quien se adapte a sus necesidades, sin pretender que sea al contrario: es imposible que esto suceda. Para sobrellevar el calor (los pequeños lo toleran peor que nosotros) procura que el bebé duerma en un lugar fresco, tanto de día como de noche. El aire acondicionado puede ser bueno para refrescar la habitación antes de acostarse, pero no toda la noche. Y cuidado con los abanicos: nunca los apuntes directamente al cuerpo. 

O - OTITA. El dolor de oído es uno de los problemas de verano más frecuentes que afectan a los niños. Hay dos formas principales de otitis: la externa y la purulenta. El primero es la inflamación aguda del conducto auditivo externo, sin afectación del tímpano. La otitis media purulenta, en cambio, afecta al oído medio, se caracteriza por la presencia de pus y es más frecuente en los meses de invierno. La causa de la otitis externa suele ser infecciosa. Los agentes responsables son bacterias o, en ocasiones, hongos, que son fáciles de encontrar en ambientes húmedos, como el agua de mar o las piscinas. Así que es la forma clásica del período de verano. Por lo general, comienza con picazón y una sensación amortiguada de sonidos, seguida de un dolor intenso. El tratamiento suele consistir en la administración de gotas a base de cortisona y antibiótico directamente en el oído, aunque en casos más graves (por ejemplo, si hay fiebre) también se requiere terapia oral. La otitis media purulenta casi siempre tiene una causa bacteriana y puede desarrollarse después de una infección de las vías respiratorias superiores, como un resfriado. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de oído, tendencia del bebé a tocarse las orejas, llanto inconsolable, dificultad para dormir, salida de pus del oído. El tratamiento implica el uso de antipiréticos, antiinflamatorios y, si es necesario, antibióticos.

P - PAÑAL. El verano es el período favorito de las madres que, llegado el momento adecuado, deciden quitar el pañal a sus bebés. La estación cálida te permite hacerlo con mayor tranquilidad porque puedes dejar a tu pequeño libre por la casa, incluso semidesnudo, sin riesgo de que se resfríe si se moja. Antes de comenzar, debe comprender si el niño está listo (hablamos de eso AQUÍ) observando algunos signos bastante claros. Generalmente esto ocurre entre los 2 y 3 años, pero no hay reglas precisas: hay quien es más precoz y quien es un poco más perezoso. El primer paso entonces es la elección del orinal o el reductor a utilizar para abandonar definitivamente el pañal. Hay muchos modelos diferentes en el mercado y lo importante es que tu hijo lo acepte con gusto. Preséntelo como un amigo que lo ayuda a crecer. Una buena forma de empezar es quitar el pañal unas horas al día, aumentando progresivamente este tiempo a lo largo del día. Proponga el orinal varias veces, para que el niño pueda familiarizarse y comprender la frecuencia de sus necesidades. No deje a su pequeño en el orinal por mucho tiempo y quédese con él, anímelo y felicítelo. Si no sucede nada, espere de 10 a 15 minutos antes de volver a intentarlo. Trate de no estresarlo y de no estresarse usted mismo. El "spannolinare" requiere una buena dosis de paciencia. 

R - RICCI DI MARE. Hermosos a la vista y muy buenos para comer, definitivamente son menos agradables cuando se les pone un pie encima porque las púas son muy dolorosas. Hay que tener mucho cuidado sobre todo en las rocas que es el hábitat que prefieren. Si esto sucede, debe extraer las púas de la piel con unas pinzas o una aguja (posiblemente después de esterilizarlas) y luego limpiar el área con peróxido de hidrógeno. Se debe vendar el pie después de aplicar una pomada específica y evitar que el niño ponga el peso del cuerpo sobre la parte afectada. Si la extracción es complicada o si te sientes inseguro, lo mejor es que contactes con los médicos del hospital. Una estrategia preventiva contra las púas de los erizos de mar y para evitar, en general, encuentros desagradables en el mar es que el pequeño lleve unos zapatos de goma que protejan la piel de los "accidentes del camino".

S - DESTETE. Algunas madres todavía se preguntan si el verano es el momento adecuado para comenzar con el destete. Tienen dudas sobre si insertar o no este nuevo modo de alimentación con altas temperaturas. Y luego le preguntan al pediatra si no conviene posponerlo a septiembre. En realidad, no hay contraindicación para destetar a sus bebés en el verano. Ciertamente, no comienza con una rebanada de tarta Sacher o berenjena a la parmesana (a menos, por supuesto, que sea un fanático del destete de automóviles que implica inserciones aleatorias y no cronológicas). El destete clásico se realiza por etapas, con la introducción de alimentos de forma paulatina y controlada: pequeñas cantidades todos los días siguiendo las tablas facilitadas por el pediatra. Por lo general, el esquema más común es comenzar con fruta homogeneizada. Por tanto, no hay que temer que pueda resultar "pesado" para el pequeño. Lo mismo para las primeras verduras y papillas. Sin embargo, es fundamental observar las reacciones del niño: una madre tiene un ojo atento e inmediatamente percibirá si hay algo mal. En ese caso, simplemente póngase en contacto con su médico, quien inmediatamente lo tranquilizará y lo asesorará.

T - BUCEO. Los niños son grandes amantes del buceo. Los chapuzones y chapoteos en el mar y los saltos desde el trampolín a la piscina son la pasión de todos (con algunas excepciones obvias). Especialmente para los niños mayores, la precaución nunca está de más. El buceo en roca, por ejemplo, puede ser realmente peligroso. Observa con atención el punto desde el que se lanza al niño: comprueba que no haya rocas que sobresalgan y sobre todo que la profundidad sea la adecuada para evitar riesgos. Además, la inmersión repentina en agua provoca un aumento de presión en los oídos. Sin embargo, el aumento no es excesivo y por lo tanto no crea problemas para las membranas del tímpano. No obstante, si nuestro hijo es propenso a las infecciones de oído (sobre todo en invierno), el uso de tapones para los oídos podría ser de utilidad. Completamente diferente es el discurso del buceo en profundidad: en este caso es necesario seguir cursos ad hoc. Finalmente, el último aspecto a considerar cuando a los niños les encanta bucear es la digestión. El cambio repentino de temperatura puede causar una congestión peligrosa. Después de comer, deben pasar al menos un par de horas (obviamente dependiendo de la cantidad de comida ingerida) y, lo que es más importante, es mejor sumergirse gradualmente. 

U - SALIDAS. Durante las tardes de verano, un paseo puede resultar muy agradable. ¡Obviamente con los niños a cuestas! Para los más pequeños, bien colocados en su cochecito o huevo, un paseo puede ser la mejor manera de conciliar el sueño. Por lo tanto, el consejo es vestir al bebé ya con el pijama y el pañal limpio, para no tener que cambiarlo una vez en casa (con el riesgo de despertarlo). Solo hay dos cosas a tener en cuenta al salir por la noche: la humedad y los mosquitos. Para contrarrestar lo primero, es recomendable llevar de vacaciones una manta de algodón para tapar al niño durante el paseo. Además, la capota del cochecito debe estar levantada para proteger sobre todo la cabeza. Los sistemas contra los mosquitos son diferentes. Por lo general, siempre encontrarás una mosquitera suministrada con la silla de paseo, una especie de sábana ligera para tapar al niño. Luego hay varios sistemas repelentes, desde aerosoles naturales hasta parches. ¡Experimenta lo mejor para ti y disfruta de un buen paseo!

V - VACUNAS. Otra duda “existencial” de las madres: ¿no es mejor posponer las vacunas para septiembre, considerando que a veces pueden causar efectos secundarios como fiebre y malestar general? Si hubiera contraindicaciones evidentes para las vacunas en verano, los centros de vacunación podrían permanecer cerrados de junio a septiembre, pero no es así. Incluso en verano, por lo tanto, es posible continuar con el ciclo normal de vacunación de nuestros niños. En cualquier caso, el pediatra está siempre disponible para cualquier aclaración al respecto. 

Z - MOCHILA. Tanto en el mar como en la montaña es la forma más cómoda de llevar contigo todo lo necesario para un niño de vacaciones. ¿La practicidad? Se trata de que, llevándolo sobre los hombros, tendrás las manos libres en la playa, durante un paseo por el bosque, en el avión o en el tren. Las mochilas modernas están totalmente equipadas con muchos bolsillos y compartimentos. Algunas incluso son térmicas para almacenar de forma segura la leche u otros alimentos. Además, en comparación con los bolsos clásicos que dan junto con el trío, son más espaciosos. En definitiva, son ideales para mamás, papás y trotamundos. Y llegados a este punto solo nos queda desearos… felices fiestas!!

Audio vídeo Bebés y niños en verano, cómo comportarse.
Añade un comentario de Bebés y niños en verano, cómo comportarse.
¡Comentario enviado con éxito! Lo revisaremos en las próximas horas.