Oídos en bebés y niños: ¿sí o no?

Quien soy
Marie-Ange Demory
@marie-angedemory
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Contenido

  • 1 Cuándo perforar las orejas de niñas y niñas
  • 2 Los riesgos de las orejas perforadas 
  • 3 A quién contactar para perforar las orejas 
  • 4 Qué pendientes elegir 
  • 5 Qué hacer después de las orejas perforadas

Las orejas perforadas de los recién nacidos y las niñas no saben medias tintas: o les gustan mucho o se odian. En Gran Bretaña, por ejemplo, una madre lanzó una recolección de firmas para presentarlas al gobierno a fin de ilegalizar esta práctica. En muy poco tiempo ha disfrutado de un éxito considerable. Por lo tanto, es inevitable que surjan debates, dudas y controversias en torno a este tema. ¿Es correcto hacerlos? ¿Y cuando? ¿Mejor ser muy pequeño o esperar? En realidad, hay varios aspectos a considerar en esta elección. Y ahora los vemos juntos.



Hay muchas madres que quieren perforar las orejas de su hija porque piensan que los pendientes son algo bonito que puede poner más guapa a la niña (algunas, muy "locas", quieren hacérselos -y lo hacen- hasta para niños y niñas. Los casos son no es tan raro como uno podría pensar). Hasta hace unos años era una costumbre muy habitual y no eran pocas las chicas que salían del hospital ya "equipadas" de pendientes. En muchas zonas de nuestro país también era una tradición cultural, que hoy sin embargo está un poco en crisis.

Cuándo perforar las orejas de las niñas y las niñas

Como se mencionó, algunas madres quisieran hacerlos muy pronto y hay quienes realmente lo logran. A decir verdad, sin embargo, en niñas muy jóvenes -menores de 6 meses- no se deben practicar (y pronto veremos los riesgos). Por lo tanto, es mejor esperar a que crezcan un poco: en promedio, se recomienda esperar hasta que las niñas tengan 6-7 años. A esa edad, sus sistemas inmunológicos estaban suficientemente fortalecidos.



Un aspecto es muy importante y muchas veces en cambio es eclipsado por las madres que tienen ese deseo incontenible de ponerles aretes a sus hijas. La pregunta es: ¿estamos realmente seguros de que la niña quiere perforarse las orejas? ¿No es mejor entonces esperar hasta que sea lo suficientemente grande para poder decidir sobre su cuerpo de una manera un poco más autónoma? Toda madre debería pensar muy bien en este hecho, que no es insignificante.

Los riesgos de las orejas perforadas 

Los riesgos de esta técnica son los mismos en todas las edades, pero en las más tiernas pueden ser aún más graves. Esto se debe a la delicadeza de la piel y el organismo de los más pequeños:

  • Infecciones: incluso si se realiza en un entorno seguro y limpio, perforar las orejas puede provocar infecciones. Esto es aún más común para un recién nacido cuyo sistema inmunológico aún es inmaduro;
  • reacciones alérgicas: los materiales de los pendientes pueden desencadenar una alergia que, en niñas muy pequeñas, puede ser difícil de tratar;
  • dolor: los niños pequeños sufren más los estímulos dolorosos;
  • accidentes: los bebés siempre están en movimiento. Por lo tanto, los pendientes podrían quedar atrapados en el suéter de la madre y, al tirar, el niño podría lesionarse. O podrían desprenderse y posiblemente ser ingeridos. Por supuesto, parece una eventualidad catastrófica, pero no debes tomarlo a la ligera;
  • Pendiente encarnado: puede ocurrir que el pendiente esté "incorporado" por el lóbulo y quitarlo no sea fácil.

A quién contactar para perforar las orejas. 

Si decides que ha llegado el momento de ponerle los pendientes a tu hija, intenta actuar correctamente. Su salud está en juego y no se puede bromear al respecto. Una regla muy importante: nunca confíes en personas sin experiencia. ¿Un ejemplo? La vecina anciana, que era comadrona y que te dice “que se perforaba decenas y decenas de orejas cuando trabajaba”, no es una experta.



Generalmente, las orejas perforadas se hacen en una joyería o farmacia y se utilizan pistolas neumáticas. No vayas a lugares o centros improvisados ​​donde te hagan piercings y tatuajes (a menos que también se especialicen en aretes). No vayas a ningún lado donde te propongan perforar el lóbulo de la oreja con la aguja, como hacían nuestras abuelas.

Es fundamental desinfectar la piel antes de hacer los agujeros: no solo el lóbulo de la oreja, sino toda la espalda. Además, los instrumentos deben ser de un solo uso y estériles.

Qué pendientes elegir 

El aspecto básico es que están hechos de material hipoalergénico para evitar reacciones, aunque hay que decir que no hay una certeza absoluta: por ejemplo, también hay personas que son alérgicas al oro, generalmente considerado bastante seguro. De todas formas, en los pendientes que se utilizan para agujeros, suele estar mezclado con otros materiales, potencialmente alergénicos.


El níquel y el cromo son sustancias que frecuentemente causan alergias. La parte inferior del pendiente, por otro lado, debe ser de acero quirúrgico, lo que te brinda la máxima seguridad. Sin aretes de bisutería. Los materiales pueden ser muy pobres.

Los pendientes deben tener un cierre de rosca. Por lo tanto, no se desprenden fácilmente, lo que en cambio puede ocurrir, por ejemplo, con los que tienen un anillo.

Qué hacer después de las orejas perforadas

Durante unos días es recomendable pasar una pomada a base de antibiótico en los lóbulos, para evitar el riesgo de infección. Sin embargo, si esto ocurre, lo notas porque la oreja se enrojece, se hincha y duele y quedan rastros de pus amarillo. Si por el contrario la reacción es alérgica, al niño le picará, le aparecerán pequeñas ampollas y la piel tenderá a exfoliarse progresivamente. En ambos casos es necesario retirar las orejas y avisar al pediatra. Le sugerirá qué hacer.


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